Cuando estás lejos.... te echo de menos.
Todo es negro para mi mirada, se nubla sin tu presencia.
Hoy me siento capaz de seguir adelante, pero duele no caminar junto a ti...
No sé por qué pero todo lo que escribo, lo que pienso, lo que digo, siempre va dirigido a complacerte, aunque la mayoría de las veces me equivoque y quede como un gilipollas. Mi vida, si amaneciera un día y no te hubiera conocido seguirías existiendo para mí...
Necesito escuchar tu voz, te echo de menos...
Hoy no quiero admitir que te fuiste, que pasé página para olvidar y que no sirvió para nada, pues sigues aquí, mi cerebro no reacciona cuando escucha tu nombre.
Me paralizo y todo se detiene para simplemente pensarte, imaginar que estás conmigo aquí.
Estoy bajo, estoy deprimido, sigo buscándote, amándote...
Anoche miré las estrellas y simplemente te nombraron y todo se fue de mi mente para darte paso otra vez a ti...
Es que no quiero, es que no puedo.
Todo es para nada, nada es para todo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario