martes, 17 de agosto de 2010

No se...

Cuando estás lejos.... te echo de menos.
Todo es negro para mi mirada, se nubla sin tu presencia.
Hoy me siento capaz de seguir adelante, pero duele no caminar junto a ti...
No sé por qué pero todo lo que escribo, lo que pienso, lo que digo, siempre va dirigido a complacerte, aunque la mayoría de las veces me equivoque y quede como un gilipollas. Mi vida, si amaneciera un día y no te hubiera conocido seguirías existiendo para mí...
Necesito escuchar tu voz, te echo de menos...
Hoy no quiero admitir que te fuiste, que pasé página para olvidar y que no sirvió para nada, pues sigues aquí, mi cerebro no reacciona cuando escucha tu nombre.
Me paralizo y todo se detiene para simplemente pensarte, imaginar que estás conmigo aquí.
Estoy bajo, estoy deprimido, sigo buscándote, amándote...
Anoche miré las estrellas y simplemente te nombraron y todo se fue de mi mente para darte paso otra vez a ti...
Es que no quiero, es que no puedo.

Todo es para nada, nada es para todo...