domingo, 4 de julio de 2010

Un poquito de mí...

Una vez creí que todo podía ser mejor, ahora me doy cuenta que no...
Todo se acumula pasado un tiempo y no sé cómo podré reaccionar a esta situación. El primer día llegué a un lugar que no conocía más que a mi abuela y a mis primos que no son pocos la verdad, pero solo los conocía a ellos. Entraba en un mundo desconocido y como comprenderéis no iba a soltarme tan fácilmente, era lógico.
Venía de una visión del mundo totalmente distinta y complicada, la de ahora no es que sea muy sencilla que digamos, pero estaba dispuesto a averiguar qué me deparaba en aquel lugar tan llamativo y un poco exagerado, a mi punto de vista de entonces.
Aunque yo ya había ido mucho antes a acompañar a mi abuela cuando mi madre se iba de viaje o algo por el estilo, no sabía de qué se trataba hasta que me metí a fondo en la cuestión. Éramos doce chavales mas o menos de la misma edad allí, unos se conocían desde el momento de su nacimiento pero otros, como yo, veníamos nuevos a ese ambiente. Al principio no se me hizo complicado el relacionarme con los demás puesto que tenía a mis primos dentro del grupo.
Había una chica que me gustó desde los primeros días que estaba allí (bueno, esa sería la primera de las seis o siete que me han gustado de allí dentro) pero yo sabía en el fondo que me faltaba mucho por conocer de todos ellos y que el futuro me daría pie para conocer las personalidades de los demás. Ahora llevo casi cuatro años allí y la verdad es que han sido cuatro años muy intensos donde ha habido muchas peleas, encontronazos, momentos inolvidables e incluso parejitas, yo no he formado parte de ninguna todavía allí dentro. Hoy lunes 5 de julio de 2010 no me arrepiento de nada de lo que ha pasado pues me ha hecho aprender de mis errores, y también de los errores de los demás.
Ahora que lo pienso, hay un tema que he estado pensando durante bastante tiempo y en vano. Y me da que no lo pensaré en un tiempo. Este tema quizá me ha robado mucho tiempo y muchos llantos y paranoias. Todo va a cambiar, lo presiento.
Ya aprendí a no fantasear y a poder seguir con mi vida sin que todo gire alrededor de algo que al final no tiene sentido. Seguiré como siempre cometiendo errores, aunque menos, también intentaré disfrutar más de toda esta compañía que tengo desde hace cuatro años y que sin ellos no estaría ahora mismo escribiendo nada de esto. Me he dado cuenta de que no vale la pena tirar de algo que no tiene principio, sino que hay que seguir adelante pase lo que pase y que aunque nos sintamos solos muchas veces no es así, siempre estamos cuando lo necesitamos y quien diga lo contrario le digo que está equivocado, hasta el más capullo está ahí para la gente que más lo apoya y lo arropa en sus peores momentos. Pues eso, termino diciendo que ahora empieza para mí una nueva aventura que no sé como acabará pero me apetece averiguar su finalidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario